Enseñanza de la mayordomía bíblica
Impulsando su Ministerio de Mayordomía
Dependiendo de cómo se cuenten, hay entre 2,000 y 2,300 versículos sobre el dinero en las escrituras, más que sobre casi cualquier otro tema. El exdirector de Educación en Mayordomía de Everence, Beryl Jantzi, ha dicho: “Aunque el dinero no es lo más importante de lo que hablar en la iglesia, es demasiado importante como para no hablar de ello”.
Hablar sobre el dinero
Cuando enseñamos sobre el dinero en nuestras congregaciones, hay al menos dos aspectos a considerar:
Primero, ¿qué creemos acerca del dinero y cuáles son los asuntos de discipulado implicados? ¿Cómo entendemos las nociones de satisfacción y de "suficiente"? ¿Cómo crecemos en nuestra comprensión de la administración fiel como práctica espiritual?
Segundo, a muchas personas en nuestras congregaciones les gustaría ser fieles al administrar el dinero que entra y sale de sus vidas, pero a veces necesitan ayuda. ¿Cómo nos aseguramos de que aquellos a quienes ministramos/con quienes ministramos tengan las herramientas que necesitan para integrar exitosamente su fe y sus valores con sus decisiones sobre el dinero?
Enseñar la mayordomía financiera es una manera importante de fomentar el crecimiento y el discipulado fiel en ambas áreas. Enseñar sobre la mayordomía es más que hablar del “10 por ciento” que esperamos que las personas den a la iglesia: se trata también del “90 por ciento”, al ayudar a las personas a ser fieles con todos los recursos que Dios les ha confiado.
Enseñar y predicar sobre la mayordomía ayuda a las personas a crecer en las prácticas espirituales de la administración del dinero y la generosidad. También ayuda a las personas a navegar su propio camino financiero, sin importar su etapa de vida, ni su nivel de ingresos, ni su nivel de activos.
Consejos para enseñar mayordomía
Desarrolle su propia “teología del dinero”. ¿Qué principios fundamentales guían la manera en que usted y su congregación piensan sobre el dinero? Identificar estos principios ofrece un marco para la enseñanza e incluso puede servir como un bosquejo para series de sermones y otras iniciativas. Por ejemplo:
- Todo le pertenece a Dios.
- La generosidad es un acto de adoración.
- Estamos llamados a administrar los recursos que se nos han confiado.
- Practicar la ayuda mutua es parte del discipulado.
- La mayordomía se practica en la comunidad de fe reunida.
La mayordomía es una práctica espiritual que nos acerca a Dios.
Considere lo que ocurre cuando no hablamos de dinero en la iglesia. Las personas reciben muchos mensajes sobre el dinero día a día, pero a menudo provienen de perspectivas que no se basan en nuestra fe. Cuando la iglesia guarda silencio sobre el dinero, permite que la sociedad en general monopolice los mensajes que la gente escucha.
Considere la educación sobre mayordomía como una oportunidad de alcance. Muchas personas son reacias a ir a la iglesia, quizá por un pasado difícil o porque la iglesia nunca ha sido parte de su vida. Sin embargo, muchas de esas mismas personas tienen dificultades con sus finanzas, sin importar su nivel de ingresos o activos. Clases de finanzas personales como FreedUp pueden invitarlas a conectarse con su congregación. Cuando vean que usted desea que prosperen en todas las áreas de la vida, es posible que también participen en otros ministerios.
Considere que la mayordomía financiera es un componente dentro de una comprensión amplia de la mayordomía. Cuando hablamos de “tiempo, talentos y tesoros”, la tercera palabra es la más importante – la conectante “y”. No debemos enfocarnos únicamente en los aspectos financieros de la mayordomía, pero tampoco debemos ignorar este componente importante.
“Predique sobre el dinero cuando no esté predicando sobre el dinero»”. Es tentador predicar sobre el dinero solo en el contexto de un domingo o una serie específica. Pero la mayordomía aparece en muchas áreas de nuestra vida. Por ejemplo, al hablar de relaciones saludables, señale que el conflicto por el dinero es una causa principal de tensión en los matrimonios. Al identificar desafíos en la vida diaria, hable de vivir una vida más sencilla en un mundo centrado en el consumismo. Si usa textos del leccionario o predica a través de un libro específico de la Biblia, no evite los pasajes sobre el dinero: aparecerán con regularidad.
¡Hora de contar historias!
Hay muchos entornos y herramientas para enseñar la mayordomía bíblica. Entre ellos:
Escuela dominical y grupos pequeños: Considere ofrecer contenidos de mayordomía en su enseñanza de escuela dominical o de grupos pequeños. Everence tiene numerosos planes de estudio para adultos y jóvenes (opciones de currículo de Everence). Algunos son estudios bíblicos. Otros, incluido nuestro popular Currículo Sobre el Fin de la Vida, se basan en temas específicos. Además, varias de las opciones de estudio bíblico “predicarían bien”.
Sermones: Su consultor de mayordomía de Everence puede ayudarle a desarrollar un Domingo de Mayordomía o una serie (e incluso podría visitar su iglesia). A menudo estos sermones pueden combinarse con enseñanza en la escuela dominical a cargo de un consultor de mayordomía o financiero. Hay numerosos esquemas de adoración disponibles: recursos de sermones y adoración de Everence.
Seminarios web: Everence ofrece muchos seminarios web que abarcan desde la mayordomía general hasta temas específicos como la preparación para la jubilación, el seguro suplementario de Medicare u otros asuntos. Promueva la asistencia a esos seminarios, pero también considere usar seminarios web grabados para una clase única o una serie de enseñanzas: Everence Webinars.
Libros: Los libros pueden ser excelentes tanto para el estudio en grupo en un contexto de escuela dominical o grupo pequeño, como para el crecimiento individual a través de la biblioteca de la iglesia. Comuníquese con su consultor de mayordomía de Everence para obtener una lista seleccionada y actualizada de títulos sugeridos, disponibles en librerías locales, Amazon.com u otros sitios de venta de libros.
Clases especiales: FreedUp es un currículo integral de mayordomía financiera, basado en una aplicación, de seis semanas. Su congregación podría ofrecer la capacitación para participantes o miembros de la comunidad.
Clases de membresía: Las clases para nuevos miembros son una excelente oportunidad para hablar sobre el ministerio de su congregación. Esto puede ser especialmente útil si su congregación utiliza un presupuesto narrativo. También puede ser un buen momento para describir el programa de benevolencia de su congregación y las maneras en que las personas pueden dar, particularmente de forma electrónica.